Lo que es cuento ahora, es la historia más erótica y menos porno que alguna vez haya vivido. Todo empezó una noche mientras estaba de viaje por temas de laburo en Londres. Era mi última noche antes de volverme a Buenos Aires. Después de unos días largos de trabajo, decidí ir por unos tragos...sin darme cuenta, empecé a tomar demasiado, hasta ponerme al limite de estar en pedo.



En eso, nos miramos con una mina que estaba en una mesa, y yo desinhibido me acerco a ella y empezamos a hablar. Después de unos 15min de charla, nos levantamos de la mesa y nos fuimos a bailar. Nos rozábamos, nos acariciábamos, pero cuando le acercaba la boca me esquivaba. Yo estaba caliente, con la pija dura...y ella lo sabía. La apoyaba, y se dejaba, pero cuando quería besarla me decía que no. Éste juego duró como una hora, y ya siendo casi las 2am, debía volverme al hotel a buscar mis cosas porque a las 5am volaba para Buenos Aires. Cuando le dije q me tenía que ir, me insistió para que me quedara con ella...pero ya era tarde. Yo debía volver.

Estaba caliente como pocas veces en mi vida, sentía cosquilleo en la cabeza de mi pija, y una tensión en mis huevos que al caminar, con el roce del pantalón se volvía más intenso. Llegué al hotel, con ganas de masturbarme antes de salir, pero ya era tarde y no me dio el tiempo. Ya en el aeropuerto, unas horas mas tarde, todavía muy caliente y de mal humor, esperando para entrar al avión diviso una mina de unos 25 (yo tenía 30) que me gustó. Yo me sentía como un lobo en celo, necesitaba cazar.

Hablé con ella unas palabras, y el destino quiso que la tuviera sentada al lado por 13hs de vuelo. Al principio, el diálogo era muy cortado, sin onda. Y como era tarde, me puse el antifaz para dormir y me tapé con la mantita del avión. Ella, hizo lo mismo, y en un momento siento que su brazo se apoya al mío...y es ahí, donde mi pija reaccionó de nuevo. En pocos segundos, la tenía completamente dura. El simple roce de su piel y la mía por un largo rato, me hicieron calentar mucho...sentía que la leche me venía, pero no. Era sólo mi calentura.

En ese momento, sentí que tenía que provocarla...que se diera cuenta lo caliente que estaba. Empecé a jugar con mi brazo, apoyado en el de ella y con mi dedo meñique a acariciarle el suyo, despacio. Ese juego duró muchos minutos, hasta que ella reacciona, y ya sin antifaz me mira, no dice nada, y se apoya en mi hombro y agarra mi mano. Nos rozábamos con la yema de los dedos, las manos, las muñecas, el antebrazo...hasta que en un movimiento, acerco su mano por debajo de la manta hacia mi pija. Ella empezó a acariciarme con los dedos, por arriba del pantalón y me llevó a un éxtasis total. Sin poder hacer ruido para que no se dieran cuenta, y concentrado en su movimiento, empecé a dejarme llevar y gozar como nunca lo había hecho. Bajo mis manos, abro el pantalón y saco mi pija...la situación era muy rara, los demás pasajeros dormían y ella, tenía mi pija en su mano tapada con la manta. Empezó a pajearme, muy suave, y muy intenso a la vez. Me tocó la pija por más de 10min, hasta que llegó el momento donde ella se dió cuenta que una sacudida más me hacía explotar....me mira a los ojos, mira para el pasillo por si venía alguien y ahí nomás con los dedos de una mano roza mi entrepierna y con la otra me pajea y en apenas 3 movimientos, me liquidó...me hizo acabar como pocas veces mi vida. Varios latigazos de semen espeso salieron y mojaron su mano, el asiento, la manta y mi ropa....ella siguió con mi pija en su mano hasta q se aflojó y a leche empezó a secarse en su mano.

Nos miramos, nos pasamos el teléfono y nos volvimos a ver varias veces más.

Fue la acaba más intensa de mi vida.